Introducción

Los medios de comunicación se han configurado como una de las más poderosas herramientas de control del ciudadano, al que solo tiene acceso un reducido número de agentes mediáticos: políticos y empresarios.
La competencia por el acceso al discurso social, se ha compensado en alguna medida desde la aparición de grupos sociales que han conseguido fuentes de financiación para poder realizar sus propias campañas en los medios de comunicación social..

La importancia de las comunicaciones sociales en el actual sistema, ha quedado demostrada a escala planetaria con la proliferación de organizaciones alternativas que, utilizando sus mismas herramientas: los medios de comunicación entre los que destaca notablemente Internet, han logrado cierta repercusión social en el imaginario colectivo. Existen numerosas organizaciones como son Adbusters en Canadá, “Resistencia a la agresión publicitaria” en Francia, “Subvertise” en Inglaterra, y otras organizaciones en países como Italia o Japón donde surgen grupos en torno a los movimientos antiglobalización.

 

Algunas personas creen que la publicidad no es un patrimonio de uso exclusivo de las clases dominantes sino que es una forma de comunicación ideológica que pertenece al ser humano y expresa su necesidad de comunicarse.

 

 

 

 

Como asegura el grupo “Ecologistas en Acción” de Madrid, en su página “Consume hasta morir”: La publicidad, uno de los motores del actual modelo de consumo es, al fin y al cabo, un lenguaje. Pues úsalo.

Ejemplos

El término contrapublicidad hace referencia a una comunicación basada en publicidad real pero con objetivo contrario, es decir, opuesto a lo comercial. Representa un movimiento de crítica y, a través de ella, a las grandes empresas y multinacionales que la utilizan:

 

 

 Tommy Hilfiger   

   

 

 

 

 

 

 Marlboro

 

 Caja Madrid

 

 

 Escape – Calvin Klein

 

 

 Nike

 

 

 Movistar

 

Ayana y Jorge